-¿Cómo?
-Lo que oiste pelirroja -Responde Ana.
-No le hagas caso.....la cuestión es que tienes que irte.
-Entonces ¿es verdad?. Respondeme Alecto, eres mi mejor amiga. Por favor dime que lo de que Nathan es un asesino se lo invento esta.
-Pues.....no se Rose...sere tu mejor amiga pero....no me gusta mentir.
-No...¿Por qué? ¿Por qué lo ha hecho? No podía decir que pasaba de hacerlo.
-No -Dijo rotundamente Ana- El es asi y tu no lo puedes cambiar aunque quieras.
Me senti fatal eche a un lado a Alecto y corrí hasta el puente de entrada al colegio. Allí me paré y mire para abajo mientras me volvían a caer algunas lagrimas.
En ese momento aparecen nuves y el cielo se nubla. En el medio de este aparece una marca. ERA LA MARCA TENEBROSA.
-¿Qué haces por aqui afuera cuando tendrías que estar en clases? -Rie.
-Sueltame asqueroso!!!!!!!!! -Grito.
-¿A quien le llamas tu asqueroso.....?
Era una voz que sonaba como de hombre mayor. Casi como muerto. Me giran bruscamente y veo que, efectivamente, tenía razón. Era Voldemort con un mortífago al lado todo encapuchado mirando hacia abajo.
-Se lo llamo a este sirviente tuyo Voldemort.
Se hizo un silencio pesado. Todos los mortifagos se encogieron de miedo al escucharme llamandole asi.
-¿Quien te crees que eres jovencita, para hablarme asi?
-Soy Rose Weasley. Y no te tengo miedo, hablo asi por que es como me enseñaron mis padres.
En ese momento iba a levantar la varita pero el mortifago de la derecha se lo impidió. Luego se giro hacia el.
-Tienes toda la razón mi pequeño nieto. Es para ti. ¡¡¡¡MATALA!!!!
En ese momento se saca la capucha y se pone en dirección donde estaba yo mientras saca la varita poco a poco. Trague saliva a ver quien era. Nathan, gritaba en mi mente, como....
Mientras estaba en mis pensamientos Nathan llego hasta mi lado levanto la varita hasta mi cuello.
-Lo...lo siento Rose..... -Dijo casi llorando-
-Nathan, ¿Por qué?
-No tengo otra solución, lo siento de veras.
Cuando iba a disparar, llego Alecto por atras separandome del tipo que me tenía atrapada y cogiendome por un brazo para desaparecernos.


