*FLASHBACK NATHAN*
Me despedí de Rose y suspiré. Le habría dicho hasta Enero pero no estaba seguro de poderlo cumplir. Cuando llegué a pasar las navidades, mi padre me dijo si quería seguir yendo a Howgarts y que lo más seguro es que no fuera ya que tenían planeado algo. Me sentía mal. No podía hablar con Rose por el móbil, no quería meterla en un problema, pero a la vez si que quería hablar con ella. Tenía necesidad de contarle una cosa, mi padre y mi abuelo tenían pensado una idea que a mi me espantaba.- Os tengo que comunicar una cosa. Como estamos en Navidad y yo necesito diversión como regalo tenía pensado ¿Y si atacamos a los muggles y a los "sangres sucias"?
- Pues...no se mi señor.... -Dijo mi padre con voz débil-
- Tranquilo Draco -Sonrie- Mi padre no te hará nada -Se gira hacia mi y luego le contesta a Voldemort- Si, padre. En esta época la gente estará más preocupada de sus cosas y de la familia que no se enteraran.
Voldemort se acerco a mi.
- Tu, mi pequeño nieto, eres mi viva imagen de cuando era joven.
Mi madre se acercó a mi y me acarició el pelo llena de orgullo.
- Mi niño, mi pequeño. Será el próximo Señor tenebroso.
Le dediqué una mirada de socorro a mi padre y este me respondio mirando a otro lado. Yo no quería, ¿que sería de Rose entonces? No podría hablar co ella y me odiaría.
- Decidido, mañana en nochebuena atacaremos a unos cuantos "Sangres sucias". He revivido gracias a Draco y a Indomita y está vez no dejaré que Potter me ahogue la fiesta.
24 de diciembre
Estaba nervioso. Era la primera vez que iba vestido con la túnica negra de mortífagos. Me encontraba en el lado derecho de voldemort ya que este me consideraba su mano derecha que era el que debía de seguir sus pasos. Todos me respetaban, ya que mis dos apellidos, Malfoy y Riddle eran muy respetados.Primero fuimos a la casa de un Hufflepuff de 3º curso. Mientras todos acorralaban a la familia yo y mi abuelo fuimos por el chico.
-Lo tienes justo delante Nathan -Sonrie maiciosamente- Ya sabes lo que tienes que hacer.
No le contesté, solo lo mire y luego mire fijamente al chico.
- Avadakedabra -Dije serio en bajo pero suficientemente claro.-
El chico cayó al suelo y yo casi. No me sentía bien. Si se enteraba Rose no querría volver a verme en su vida.
-Muy bien, Nathan, muy muy bien. ¿Ves como era facil?
Tragué saliva y desaparecimos en dirección a otras casa. No volví a matar a nadie, bueno a casi nadie, se ocupaba mi abuelo. Sobre las 23:00 aparecimos delante de la última casa de ese día.
- Tu padre sabe muy bien quien vive en esta casa -Dijo mi madre riendose.-
- ¿Por que? -Quise saber yo.-
- Está es la casa de Hermione Granger y Ronald Weasley, que viven con sus dos hijos, Rose y Hugo.
Al escuchar su nombre me sobresalté.
-¿Qué? ¿Pero no son magos "Sangre limpia"?
- No, Hermione no lo es. Es "Sangre sucia" -Dijo entonces mi padre serio.
-¿Solo por eso tenemos que atacarlos?
-Eso y que son los amigos de Potter -Dijo con asco mi abuelo.
Después de una larga charla los convencí de que lo mejor sería no atacarlos como "Sangres sucias" si no como enemigo peleando frente a frente.
-Tienes razón hijo, frente a frente, a ti te toca la hija. Rose ¿No?

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